Rinoplastia ultrasónica: cómo corregir la giba o caballete

Muchos pacientes acuden a nuestra consulta porque quieren reducir o eliminar la giba de su nariz y darle una forma más estética. Una nariz con giba o caballete se caracteriza porque el perfil del dorso nasal no es recto, presenta un resalte. Se trata de una alteración muy común que podemos corregir de forma sencilla con una rinoplastia. Te explicamos cómo.

Por lo general, la giba nasal aparece después de la adolescencia, a medida que los rasgos faciales van completando su desarrollo. Puede ser causa de dos motivos principales:

  • Un traumatismo nasal: un golpe en el dorso de la nariz en la infancia o la adolescencia provoca que se desarrolle una pequeña giba producto del callo óseo Aparece en la parte superior de la nariz y a veces se asocia con una nariz desviada.
  • Origen genético: hay personas con una mayor predisposición genética a desarrollar esa convexidad en la nariz. En estos casos, la giba aparece en la parte inferior de la nariz, cerca de la punta y es puramente cartilaginosa.

En el 95% de los pacientes se combinan los dos tipos. Son personas con un caballete osteocartilaginoso que genéticamente han desarrollado una giba y además han presentado un trauma nasal.

Ante esta realidad, la corrección o limado del caballete se realiza a través de dos técnicas diferentes. Una para la parte ósea y otra para la parte del cartílago:

  • Parte ósea: se lima el caballete y se elimina el hueso sobrante. En Icifacial empleamos instrumental ultrasónico para conseguir unos resultados más precisos y naturales y reducir los moratones, edemas y la hinchazón en el rostro de las personas que se someten a cirugía. Conseguimos un pulido muy preciso que remodela por completo la forma de la nariz.
  • Parte cartilaginosa: se corta el cartílago y se realiza una reconstrucción de la válvula nasal, en la parte superior de la nariz, para eliminar la giba y favorecer una mejor respiración.

Así, la intervención de limado de caballete requiere de una rinoplastia completa y suele tener una duración de unos 30 minutos. Pero normalmente, el problema no es solo el caballete o giba, sino que existen otros defectos asociados a ese resalte que también afectan a la estética o a la respiración de los pacientes. Según la experiencia del doctor Germán Macía, las personas con nariz con caballete también suelen tener la punta caída, el labio superior corto, el tabique nasal desviado o insuficiencia respiratoria. Por ello es esencial que un cirujano maxilofacial realice una valoración de la nariz de cada paciente y recomiende los tratamientos más adecuados para sus necesidades.

Los resultados se aprecian desde el primer momento

La reducción del caballete se aprecia nada más salir del quirófano. Son unos resultados muy notables ya que el perfil de la nariz cambia por completo. Si se realizan otros procedimientos, como cambios en la punta nasal, sí hay que esperar para apreciar los resultados varios días, ya que permanece inflamada tras la cirugía.

La técnica aplicada permite que el postoperatorio de la rinoplastia no sea doloroso. Durante el primer mes los tejidos van cicatrizando y los pacientes pueden notar irregularidades en el dorso de la nariz, donde antes estaba la giba. No se trata de restos de hueso o cartílago ni de un nuevo caballete, son pequeños “pliegues” provocados por la inflamación de la zona tratada. Irán desapareciendo de forma natural a lo largo de varias semanas. Tras 6 meses no se notará nada a la vista.

Durante el postoperatorio, sobre todo en la primera semana, es importante que los pacientes eviten la exposición al sol y se apliquen siempre crema protectora en las cicatrices de la operación. También recomendamos evitar el deporte y el uso de gafas de sol hasta pasados 10 días.

En Icifacial, mantenemos revisiones periódicas con nuestros pacientes de rinoplastia hasta los 12 meses después de la cirugía para asegurar su buen estado de salud, la correcta cicatrización de la zona tras el tratamiento y la calidad de los resultados. Ante cualquier duda o temor, se pueden poner en contacto con nuestro equipo y solicitar una consulta con el doctor Macía.

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