Cuando la rinoplastia mejora tu respiración: corrigiendo un tabique desviado

La rinoplastia no solo cumple una función estética, sino que también mejora la salud de aquellos pacientes que tienen problemas para respirar. En estos casos hablamos de rinoplastia funcional, ya que su objetivo es corregir un problema médico subyacente. La patología más común es la desviación del tabique nasal. Desde Icifacial te explicamos en qué se basa la cirugía para corregirlo: la septoplastia.

El tabique nasal es la estructura laminar que separa la nariz en dos cámaras. Está formado por cartílagos y huesos. Su desviación a derecha o izquierda puede tener un origen congénito y desarrollarse durante el crecimiento o ser consecuencia de un traumatismo. Los pacientes con tabique desviado suelen sufrir dificultades para respirar ya que tienen obstruida una de las fosas nasales. Esa obstrucción provoca que la nariz se reseque y, en ocasiones, puede contribuir a la formación de costras o sangrados.

Con la septoplastia, un tipo de rinoplastia funcional, conseguimos devolver el tabique nasal a su posición recta. Dependiendo de las necesidades del paciente se puede realizar:

  • Solo septoplastia: cuando la desviación del tabique nasal no está asociado a una deformidad estética. Se da en un menor porcentaje de pacientes.
  • Rinoseptoplastia: corregimos la desviación del tabique nasal y la posición torcida de la nariz, que se había visto afectada por esta desviación. A diferencia del caso anterior, el problema se suele apreciar a simple vista con facilidad y puede afectar a la autoestima y el bienestar emocional de la persona que lo padece.

Esta intervención se puede realizar a cualquier persona sana, pero nuestra recomendación es evitarla en niños de muy corta edad, a no ser que su respiración se vea gravemente afectada, y en personas ancianas debido al riesgo quirúrgico. La mayoría de pacientes son adultos de entre 18 y 55 años.

Dependiendo de las necesidades de cada paciente y según el diagnóstico realizado por el equipo médico, en Icifacial compaginamos la septoplastia con una turbinoplastia, o cirugía de cornetes para corregir la insuficiencia respiratoria, y reconstrucción de válvulas nasales internas y externas.

¿Cómo es el postoperatorio?

En Icifacial la recuperación tras la operación es más rápida y cómoda debido al uso de instrumental ultrasónico, herramientas quirúrgicas que no dañan los tejidos blandos y reducen notablemente el riesgo de sangrado. Gracias a ello, después de una septoplastia o rinoseptoplastia, en el 95% de los casos, no aplicamos a nuestros pacientes los incómodos tapones en los orificios nasales.

A pesar de ello, el paciente sí notará una sensación de taponamiento o congestión nasal durante los primeros días debido al efecto de la anestesia. Por este mismo motivo, al no poder respirar por la nariz, se puede notar la boca más seca. Aconsejamos a los pacientes tomarse al menos 2 días de reposo domiciliario para evitar esfuerzos y favorecer una adecuada recuperación de los tejidos. Además, durante el tiempo de recuperación, como en cualquier rinoplastia, recomendamos dormir con la cabeza un poco elevada, evitar el uso de gafas y la exposición al sol y no realizar deporte durante los primeros 10 días.

Después de entre 3 y 4 semanas, siguiendo estos consejos y tomando la medicación indicada por el equipo médico, la congestión irá despareciendo y el paciente notará una mejoría notable en su respiración, notará por fin como entra y sale el aire por los dos orificios nasales.

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