Criterios para escoger un buen cirujano para tu feminización facial

Elegir un buen cirujano facial para la operación de feminización es esencial para conseguir los resultados deseados. Aunque a veces nos apresuramos a concertar una cirugía facial porque queremos vernos mejor, es recomendable analizar detenidamente diferentes centros y cirujanos antes de decidirnos por uno. Más aún en la feminización de mujeres transgénero, una intervención cuyo fin último es mejorar el bienestar emocional de las pacientes y reafirmar su identidad de género, y donde unos malos resultados pueden inducir el efecto contrario. Para ayudar a las pacientes a escoger el mejor cirujano, desde Facifem, nuestra unidad de feminización facial, hemos seleccionado 4 criterios clave a tener en cuenta.

Como punto de partida debemos considerar que la feminización facial abarca diferentes tipos de cirugías según las necesidades de cada paciente. Su propósito no es meramente estético, sino que persigue cambiar unos rasgos masculinos por rasgos más femeninos, dando armonía a la totalidad del rostro. Por ello, la confianza en el cirujano y en los resultados esperados es clave. “Conocemos casos de pacientes que han tenido que someterse a una segunda operación porque o bien la primera cirugía no salió bien o los resultados no eran naturales” argumenta el Dr. Germán Macía. Una situación que buscamos evitar con los siguientes consejos para pacientes:

1.- Busca un cirujano con amplia experiencia en cirugía de feminización facial

En España no hay muchos equipos que se dediquen de forma exclusiva a la feminización del rostro o a la cirugía facial. Por ello recomendamos identificar cuáles son los cirujanos con amplia experiencia en la feminización y analizar con detenimiento los servicios que ofrecen y los casos de éxitos que exhiben en sus webs y redes sociales. Escoger un cirujano que conozca perfectamente los rasgos masculinos y femeninos y el objetivo de las pacientes de feminización será una garantía de éxito.

En Facifem contamos con un equipo multidisciplinar con más de 15 años de experiencia en la cirugía exclusiva de la cara y el cuello.

2.- Decídete por un cirujano maxilofacial

Dado que lo que buscamos con la feminización facial es la modificación de los rasgos del paciente, tendremos que intervenir tanto las estructuras óseas de la cara, las partes duras, como las partes blandas, la piel y los anejos, para conseguir un cambio global. En este sentido, los cirujanos maxilofaciales son los especialistas con mayor formación y experiencia en el manejo de ambas partes.

Por otro lado, los cirujanos maxilofaciales también están capacitados para realizar, en los casos necesarios, cirugías reconstructivas del rostro y el cuello, por lo que su abordaje de la operación será más completo.

3.-Cuenta con un equipo especializado en feminización

Además del cirujano, es importante que todo el equipo tenga experiencia en la cirugía de feminización y en la atención a personas transgénero. Anestesiólogos, enfermeros y auxiliares deben conocer las especificidades de la cirugía facial. El trabajo conjunto de todo el equipo hará posible que cada paso pre y postquirúrgico se complete de forma óptima. Desde el análisis de las pruebas por imagen necesarias y la simulación virtual de los resultados esperados, hasta los cuidados tras la operación.

En Facifem también ofrecemos a las pacientes de feminización facial asesoramiento psicológico sobre los cambios que supondrá la operación en su día a día y los sentimientos que esto suscita. Aunque muchas de las mujeres transgénero que acuden a nuestro centro se han sometido a tratamiento hormonal previamente, se han informado correctamente sobre la cirugía de feminización y tienen unos objetivos muy claros. Lo que las convierte en candidatas aptas para la intervención.

4.- Apuesta por la confianza en tu cirujano

Desde la primera consulta de valoración, el cirujano debe transmitir confianza y seguridad en todo el equipo médico. Debe enseñar a los pacientes fotos de casos de intervenciones de éxitos donde se aprecien las diferencias entre el antes y el después y fomentar una buen relación médico paciente.  Además de aconsejar siempre al paciente mantener unas expectativas realistas con respecto a los resultados.

Junto con la confianza, es importante sentir que el cirujano y su equipo empatizan contigo, se ponen en tu lugar y comprenden tus necesidades y objetivos. Para ello debe haber una comunicación constante con el cirujano, quien será el responsable de resolver todas las dudas del paciente y explicar de forma clara y sencilla los procedimientos a los que va a someterse.

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